St.Jude un milagro hecho realidad

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by Victoria
November 2008
En octubre del año 2008 a mi hija Denisse Benitez le descubrieron un tumor en el femur y rodilla de su pie izquierdo, llamado Osteosarcoma. Nosotros somos Salvadoreños y aca en nuestro país no contamos con una medicina avanzada para el tratamiento del cancer por lo que los medicos sugirieron amputarle toda su pierna izquierda a Denisse y luego comenzar con quimioterapias, pero que aún asi no daban mucho porcentaje de vida. Fue asi que mi esposo y yo buscamos en internet información sobre los mejores hospitales del mundo de cancer para niños y dentro de los mejores 10 hospitales se encontraba el Hospital St. Jude. Aplicamos entonces a travez de nuestro hospital local en San Salvador, el hospital Benjamin Bloom, y aunque no nos daban seguridad de que nos aceptaran en St.Jude la esperanza en Dios era grande y en la misma semana recibimos la confirmación que a nuestra hija Denisse la estaban esperando en ese maravilloso lugar como es el hospital St.Jude.
Desde el momento que entre al hospital vi como le cambiaba la cara a mi hija, reflejaba felicidad porque sintió esa esperanza y paz que solo St.Jude puede darle a una familia con cancer. Al recibirnos nos explicaron todo el tratamiento y sobre todo que no teníamos que pagar un cinco por el tratamiento. Denisse recibio 12 rounds de quimioterapias iniciales luego una cirugia donde le removieron su tumor y colocaron un femur y rodilla de planino y luego otros 18 rounds de quimioterapias y dentro de esas quimioterapias que le administraron era una experimental. Hemos recibido tanto del Hospital St.Jude, nos dieron alimentación, techo, transporte y sobre todo el tratamiento de Denisse que fue que nos devolvio a nuestra hija sana y ahora es un milagro de vida. Luego de un año de tratamiento en noviembre de 2009 regresamos a nuestra casa a nuestro querido El Salvador. Ahora seguimos viajando cada 4 meses a sus chequeos medicos y el Hospital St. Jude se ha convertido como nuestra segunda casa porque ahi estan nuestra familia extendida donde compartimos el mismo dolor, el mismo sentir y vivimos juntos esa esperanza de un mañana donde no habrá mas cancer. Gracias Hospital St.Jude porque tengo en casa un milagro que solo ustedes podían hacer realidad. Gracias Danny Thomas, gracias a todo el personal que labora desde los motoristas hasta los medicos e investigadores, a todas esas personas que donan su tiempo y dinero para esta gran obra, que Dios les pague y les bendiga abundantemente.